Necesita tu startup un abogado?…Pues sí, pero elige bien.

photo credit: Kilgub via photopin cc

photo credit: Kilgub via photopin cc

Empezaré con un disclaimer del que no me puedo escapar: soy abogado y trabajo con startups. Pero no temas, no voy a hacerme publicidad (…o sí?)

En serio: el objeto de este post no es otro que darte algunas indicaciones que creo que pueden servirte para acertar con el abogado que tu startup probablemente contratará.

1. Una startup es una sociedad (normalmente reviste esa forma jurídica) con una serie extensa de peculiaridades: desde su orientación hacia la consecución de rondas de financiación, pasando por la necesidad de consensuar pactos parasociales, la posibilidad de plantear una estructura societaria internacional, etc.

Consecuentemente, el abogado que os asesore debe estar familiarizado con ese ámbito, especial y especializado. Deberá conocer profundamente el derecho mercantil (societario, contratación, etc.), habrá de contar con conocimientos o soporte en otras disciplinas (laboral, fiscal, nuevas tecnologías, propiedad industrial e intelectual, protección de datos, etc.) y deberá ser capaz de trabajar conjuntamente con operadores de otros “mercados jurídicos” que habrán de intervenir si se plantea un posible crecimiento internacional de vuestra startup.

2. No tengas problema en pedirle a vuestro abogado referencias de trabajos anteriores que acrediten su experiencia en el ámbito mercantil, y en concreto con startups: el emprendimiento es un sector “de moda”, y se hace necesario huir de oportunistas que no verán en él más que un nicho donde captar clientes.

3. Una gran parte de los trabajos que habrá de realizar vuestro abogado se pueden llevar a cabo bajo un presupuesto cerrado: pedídselo antes. Y para aquellos cuyo importe no se pueda determinar a priori, pedidle que os concrete su tarifa por hora e, incluso, una estimación de horas para cada trabajo que le encarguéis. No descartéis incluso negociar una iguala mensual que incluya todos sus servicios. Los tiempos en que la factura del abogado era un misterio insondable que sólo se conocía al final de su trabajo han pasado ya.

Un abogado solvente e implicado en vuestro proyecto es un aliado que puede allanar el camino y evitar problemas. Hay muchos abogados capaces de prestaros un servicio idóneo. Como con todo, se trata de elegir bien; espero que estas indicaciones os sirvan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.